Bilbao, febrero 2007. Angel Gaínza. Director de Galería. Crítico de arte.

Dicen que el poeta convierte sus emociones en poesía y Susana, dotada de una fluída riqueza cromática, nos transmite su juventud, soltura, espontaneidad y acaso un sinfín más de de sensaciones, todas ellas llenas de alegría, pero, sobre todo, de vitalidad y armonía.

Evoca temas de la naturaleza, en la cual se adentra y de la que se nutre en su amplia gama de colores, y consigue unos matices brillantes, limpios y transparentes, que quedan plasmados en sus lienzos, siguiendo la interpretación propia de su mundo interior, a través del pincel que obedece con docilidad a su voluntad, alcanzando sus fines con holgura.

Por abreviar y resumiendo, consigue una calidad notable en sus obras, que merecen ser muy tenidas en cuenta.