El Punto de las Artes (año XXI, nº 822, Madrid 24/3/6). "La sensibilidad de la pintura de Susana Guardiola".

Pinturas para el alma es el título de la individual de Susana Guardiola (Zaragoza, 1964), que dese el día 16 de marzo puede contemplarse el la galería Amador de los Ríos de Madrid. Esta reúne ua selección de pinturas de la artista, óleos sobre lienzo que se inspiran en la delicadeza del paisaje y la individuación de las formas naturales para transmitir la belleza en el sentido más sensitivo de la misma. Pintura para el alma a la que se ha dado forma espiritual.

Cada una de sus creaciones revive un momento de placer estético sublimado por la propia Susana en un acto de introspección primera. Así, la contemplación de una flor o de un árbol, tras un proceso de elaboración mental y sensorial, se torna en motivo casi metafísico, trascendiendo su propia fisicidad para colmarse en significantes. Busca en cada pincelada establecer un diálogo con sus interlocutores, anónimos pero cercanos porque son los receptores para los que ella piensa su arte.

Circunstancias personales la acompañan en esta trayectoria vital, que ella liga con fuerza, voluntariamente a la expresión de su arte. Su figurativismo evoca siempre primaveras henchidas de color, explosiones de vida y emoción ante las formas naturales, profundamente coloreadas a base de tonos pasteles que recorren desde las gamas frías a las cálidas, reflejo de un mundo real tan cambiante como seductor, cuya esencia recoje su pintura. En un primer plano, de la cercanía de sus trazos resultan imágenes frescas y seductoras. Su alma vuela desnuda en aras de la expresión y sus colores suaves, frecuentemente inscritos dentro de la gama de los rosas, verdes y azules, se combinan con la presencia de sus fondos vibrantes y poéticos, capaces de definir el tema, creando un marco idóneo de expresión del mismo y complementándolo para dotarlo de mayor fuerza expresiva.

Su producción, sincera y coherente con sus intenciones, no busca un discurso intelectualizado sino que surje de forma sencilla para responder a la simple necesidad de mostrar algo hermoso a la vista. Pinturas para el alma porque el alma de la pintora queda indefectiblemente asida a aquello que mediante sus cuadros quiere transmitir. Sensibilidad y ternura que inunda un espacio de experiencias que se torna en lugar de encuentro y acogida de todos aquellos que deciden asomarse a la ventana del alma de Susana Guardiola.